Nuestras queridas herramientas de trabajo merecen un buen
final, acorde con los beneficios que nos han aportado. Habrá gente que se
alegre de perder de vista su vieja pala o la carretilla que tantos buenos
servicios le ha prestado, personalmente no soy de esos, primero por un extraño
sentimentalismo y segundo por mi mente práctica que siempre está buscando un
uso alternativo a todas las cosas.
Foto: Marie Claire
Una vez que nuestro rastrillo o nuestra hacha, han hecho
todo lo posible para lo que fueron creadas, se abre otro abanico de
posibilidades para un segundo uso. Uno de los más habituales es utilizar estas
herramientas de trabajo, como elementos decorativos, hay esculturas
maravillosas, realizadas con antiguas herramientas de trabajo y partes de
herramientas de jardinería.
Estas se pueden utilizar como tótems protectores de nuestro
jardín o huerto, como esculturas o también, como en el caso de una vieja
carretilla, como macetas.
En la red hay maravillosas macetas creadas a partir de
viejas carretillas, es un tema interesante y que ofrece mucho juego.
Si tienes viejas herramientas de jardinería y estás pensando
en sustituirlas por otras más actuales, puedes ir pensando que no es necesario
deshacerte de ellas, puedes buscar una segunda utilidad, seguro que con un poco
de imaginación le puedes encontrar un uso alternativo que quede genial en tu
jardín.



1 comentario:
ohhhhh este me lo habia perdido y ese caracol es una pasada!!!!!
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